Cómo crear una estrategia de marketing de contenidos de éxito

El marketing de contenidos es mucho, mucho más que simplemente sentarte frente a tu ordenador y escribir lo que te apetezca. También se trata de mucho más que solo escribir lo que piensas que otras personas podrían encontrar interesante. El verdadero marketing de contenidos debe ser estratégico y personalizado, en función de los objetivos específicos de tu empresa.

Crear una estrategia de marketing de contenidos sólida para tu empresa es más fácil de lo que parece, y hoy en Tuwebprimero vamos a ayudarte a hacerlo.

 

Los objetivos

 

Definir objetivos es el primer paso de cualquier estrategia de marketing. Es esencial definir detenidamente qué es lo que quieres lograr a través del marketing de contenidos. Algunos ejemplos habituales incluyen:

 

  • Aumentar las visitas que recibe tu web.
  • Establecer tu marca como una autoridad en tu sector.
  • Generar leads, ventas o conversiones.
  • Construir una comunidad de clientes y seguidores fieles a tu marca.

 

Esta es sólo una aproximación, ya que ahora es momento de definir tus objetivos con profundidad. ¿Cómo lo hacemos? Pues estableciendo objetivos específicos, medibles, alcanzables, relevantes y oportunos tomando como base los anteriores (también denominados objetivos SMART). Si tomamos como referencia los anteriores, podrían definirse objetivos como:

 

  • Aumentar el tráfico del sitio de 100 visitanes semanales a 1.000 visitantes semanales, dentro de seis meses.
  • Establecerse en el sector como una marca de reconocido prestigio que realiza 10 publicaciones invitadas en otros sitios cada mes, dentro de un año.
  • Conseguir al menos 15 ventas al mes a través de las acciones de marketing de contenidos, dentro de seis meses.

 

La audiencia

 

Entender a tu audiencia es clave porque necesitarás crear recursos que tu audiencia específica encuentre valiosa e interesante para obtener resultados reales.

Decide quién es tu audiencia y qué necesitan de ti. ¿Cuál es el nicho de audiencia al que te diriges específicamente y en qué se diferencia de lo que necesita una audiencia más general? Esto jugará un papel importante en lo que estás escribiendo e incluso en el estilo de escritura que usas, así que tómate un tiempo para profundizar aquí.

 

Las palabras clave

 

Si bien puedes realizar la investigación de palabras clave de forma continua (y lo recomendamos), también es útil hacerlo desde el principio durante las etapas iniciales de creación de la estrategia. El motivo es que te proporcionará información valiosa sobre qué buscan las personas y cuál es su intención de búsqueda, para que puedas comenzar a basar el contenido a su alrededor.

 

El embudo de conversión

 

Esta es quizás la parte que más se pasa por alto en las estrategias de contenidos de muchas empresas. Crean contenido y pueden incluso optimizarlo bien para ciertas acciones, pero consideran cada publicación como una entidad independiente.

Pongamos como ejemplo a una audiencia que puede estar interesada en comprar una batidora. Algunas personas de esa audiencia no tendrán conocimientos previos sobre la oferta actual del mercado, y buscarán cosas como “la mejor batidora de 2018”, mientras que otros usuarios que tengan más claro lo que necesitan buscarán directamente un modelo concreto de batidora de una marca determinada.

Ambos perfiles de clientes se encuentran en etapas distintas del embudo, porque el primer cliente potencial aún necesita algo de asesoramiento, mientras que el segundo ya tiene claro lo que desea y sólo necesita que se lo ofrezcas a un precio que considere razonable. Tu contenido de conseguir que tanto uno como otro conviertan en venta, pero debe adaptarse a lo que cada usuario requiera dependiendo de la etapa del embudo en la que se encuentren.

 

Últimas consideraciones

 

Tu estrategia de contenidos debe ser relativamente permanente y sólida. Si te desvías de las líneas no sabrás si tus esfuerzos realmente funcionan, porque estás mezclando tu estrategia con otras acciones que no se contemplan en ella.

No es que deba permanecer sólida para siempre tampoco. Si evalúas la estrategia después de que los plazos para alcanzar tus KPI finalicen y no observas una mejora en tus resultados, es hora de dar un paso atrás y replantear conceptos. Si tu caso es el contrario, ¡enhorabuena! Como suele decirse, si has encontrado lo que funciona, ¿para qué cambiarlo?

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