El daño del reconocimiento en redes sociales: una cuestión de responsabilidad y protección de los vulnerables

Los seres humanos tienen un deseo innato de ser queridos por sus compañeros y de tener un sentido de pertenencia, y en ninguna parte de esto es más frecuente que en las redes sociales. Cuantos más me gusta, comentarios y compartidos tenga una publicación, más reconocido socialmente se siente el usuario.

De hecho, los estudios demuestran que estas reacciones en línea liberan dopamina en nuestros cerebros, lo que nos hace sentir felices. Al igual que los jugadores en una máquina tragaperras, anticipamos una cierta respuesta al publicar algo en línea: ¿A quién le gustará mi foto? ¿Atraerá más Me gusta que mi última publicación o la de mi amigo?

No es sorprendente que las plataformas de medios sociales sepan todo sobre esto y encuentren maneras de hacer que nosotros (y los anunciantes) regresen a por más. Si bien es bueno para los ingresos, después de todo, los especialistas en marketing están dispuestos a entregar más dinero si saben que se verán sus anuncios; el reconocimiento social y su naturaleza adictiva son perjudiciales tanto para los adultos como para los niños.

Cuando era joven, me sentía decepcionado si mis amigos no se reían de mis chistes. Afortunadamente, no fue difícil seguir adelante con eso. Pero ahora, en lugar de sentir la presión de ser el niño más divertido de la clase, existe la presión de ser el niño más divertido (o genial o atractivo) de Internet. Especialmente para los usuarios jóvenes, competir con compañeros de clase por me gustas y los comentarios puede llevar a la depresión y la ansiedad, ya que estos elementos de reconocimiento social a veces se priorizan sobre las amistades reales.

 

Cómo crear un espacio en línea seguro para los niños

 

Con un gran poder viene una gran responsabilidad. Los profesionales de las redes sociales y los anunciantes deben reconocer sus propios roles para minimizar los efectos de este reconocimiento social, especialmente si trabajan con plataformas destinadas a audiencias más jóvenes. Aquí hay algunas maneras específicas de mantener a los niños seguros:

 

Evitar me gusta, compartir, comentarios

 

El tiempo de pantalla y el reconocimiento en redes sociales no son totalmente responsables del aumento de la depresión, la ansiedad y el suicidio entre las generaciones más jóvenes; los estudios apuntan a una variedad de causas. Sin embargo, el aspecto competitivo de las plataformas de redes sociales representa una amenaza para los niños y adolescentes que ya pueden ser vulnerables o tener dificultades.

Por estas razones, las plataformas que permiten que los niños menores de 13 años tengan cuentas no deben presentar métricas de reconocimiento social ni hacer uso de robots que sigan automáticamente a los nuevos usuarios, como sus publicaciones, y dejar comentarios. En pocas palabras, estas son características de manipulación que dan a los niños una falsa sensación de pertenencia, y los niños no deben estar expuestos a ellas.

 

Hacer uso de características menos permanentes, tales como historias

 

Los indicadores sociales y las métricas se muestran de forma permanente en línea, lo que puede contribuir a generar ansiedad. En algunas de las plataformas más populares de hoy, por ejemplo, los usuarios pueden desplazarse por las publicaciones que sus amigos y seguidores han compartido durante años. Para hacer que las plataformas sean más seguras para los niños, debemos pensar en cómo llegar y relacionarnos con los usuarios de manera menos permanente, como las historias.

La función «historia» fue creada por Snapchat en 2013, pero desde entonces ha sido adoptada tanto por Instagram como por Facebook. Las características como esta permiten a los usuarios publicar contenido que desaparece en 24 horas. A medida que estas características crecen, los anunciantes y los profesionales de las redes sociales deben tener más en cuenta el tema, para evitar que la autoestima de los niños se adhiera a las métricas de rendimiento que se muestran permanentemente.

 

Busque maneras de priorizar el tiempo en familia

 

Muchos adultos usan las redes sociales porque les permite reconectarse con personas de su pasado, ya sea que hayan perdido el contacto o hayan sido separados por la distancia. Sin embargo, los usuarios más jóvenes no necesitan usar estas plataformas por la misma razón.

Más bien, las plataformas destinadas a los niños necesitan concentrarse mucho menos en el número de amigos y seguidores, y mucho más solo en la familia y amigos cercanos. Esto ayuda a los niños a aprender y comprender el verdadero valor de compartir contenido en línea. Cuando regresen al sitio, no será porque estén deseando recibir un golpe de dopamina, sino por su interés genuino en conectarse con las personas.

En realidad, la plataforma ideal para familias también es privada y está libre de seguimiento de datos del usuario. Los niños necesitan un ambiente seguro y divertido donde puedan ser ellos mismos y donde las familias puedan compartir su amor y apoyo, sin contar los me gustas que recibe el contenido que comparten.

Las redes sociales han sido, quizás ingeniosamente, diseñadas para explotar el deseo natural de recibir el reconocimiento de todos. Nuestros niños son especialmente vulnerables a los efectos negativos de esta ingeniería. Ya sea que esté construyendo la próxima red de medios sociales o sea un padre que le da a sus hijos acceso a un teléfono, considere su responsabilidad de mantener a los niños a salvo.